El pasado jueves 19 de marzo se realizó una reunión oficial del gobierno del Banco Central Europeo, se dió un comunicado en el que se expresaban sus tres escenarios de precios para el petróleo (Base, Adverso y Severo) y advirtió sobre el riesgo de que la guerra en Irán frene el crecimiento en la eurozona.
Escenario Base: Se asume un precio medio de 90 USD por barril para el segundo trimestre de 2026.
Escenario Adverso: Contempla un repunte hasta los 119 USD.
Escenario Severo: El “peor escenario” del banco proyecta el crudo alcanzando los 145-150 USD por barril.
Hoy 25 de Marzo la presidenta Christine Lagardo dió un discurdo adicional en el que decía que el BCE estaba listo para comenzar a subir los tipos si las empresas empezaban a trasladar sus precios de forma masiva. Debido a la reciente experiencia de alta inflación en 2022-2023, la “memoria inflacionaria” está fresca, lo que facilita que los mayores costes del petróleo se trasladen casi de inmediato al consumidor final y a las demandas salariales.
A causa de que Irán no aceptó el tratado de paz de Estados unidos hay una posible prolongación de guerra evitando que se transporte el crudo ya que se tiene bloqueado el Estrecho de Ormuz . Por este estrecho pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. El BCE teme que los combates o un bloqueo prolongado corten el flujo de crudo hacia Europa, lo que explica por qué sus escenarios “severos” contemplan precios de hasta 145-150 USD por barril.
Ha habido un cambio en las proyecciones, se tenía que para este 2026 la inflación fuera de 2.6% pero luego con el precio del crudo se tiene que podría ser hasta del 4.4%, existe una previsión en el que cabe la posibilidad de un estancamiento en la Eurozona del 0.9%.
Aunque el BCE ha mantenido los tipos de interés sin cambios por ahora, ha advertido que no dudará en actuar (subir tasas) si el precio del crudo provoca que la inflación se desvíe de forma persistente de su objetivo del 2%. Han enfatizado que, aunque la política monetaria no puede bajar el precio del petróleo, sí debe evitar que este se “filtre” al resto de la economía.



